Aquí
y ahora
Descarga energética sencilla
Esta técnica es sencilla, sutil y rápida. Puedes utilizarla en cualquier momento en el que sientas que necesitas volver a tu centro, recuperar calma o liberar aquello que te está pesando energética o emocionalmente.
Por ejemplo: si te sientes cansado/a o cargado/a; si estuviste cerca de alguien con energías dudosas; si una situación te ha dejado exhausto/a; si has tenido un enfrentamiento, disputa o discusión; o simplemente si sientes que tu mente está saturada y necesitas reconectar contigo mismo/a.
Lo único que requieres es estar descalzo/a con los pies bien puestos en el suelo. Puede ser sobre la tierra, el pasto o incluso el piso de tu casa. Lo importante es sentir la estabilidad del suelo bajo tus pies y permitirte estar presente en ese momento.
Comienza respirando profundamente y luego exhala lentamente. Repite este proceso al menos tres veces, procurando armonizar tu respiración con los latidos de tu corazón. Con cada inhalación permite que el aire llene tu cuerpo, y con cada exhalación imagina que sueltas tensiones, preocupaciones o cargas acumuladas.
A medida que respiras, conéctate con tu sentir físico, emocional y mental. Permite que tu cuerpo se relaje, que tus emociones se calmen y que tu mente se aquiete. Deja ir cualquier pensamiento, emoción o sensación que te distraiga del presente, regresando suavemente al aquí y al ahora.
Ahora visualiza una luz brillante, cálida y llena de energía vital que entra suavemente por la corona de tu cabeza. Con cada inhalación esta luz se expande dentro de ti y recorre tu cuerpo hasta llegar a la altura de tu corazón, llenándolo de calma y claridad.
Mientras mantienes los pies firmemente apoyados en el suelo, imagina que desde la planta de tus pies salen raíces o un cordón energético que se extiende hacia la tierra. Siente cómo estas raíces te conectan profundamente con el suelo, brindándote estabilidad, equilibrio y sostén.
Cada exhalación la harás con más intención, permitiendo que a través de esas raíces se liberen las energías densas o pesadas que hayas recogido de una situación, de un lugar o de otra persona. Imagina que la tierra recibe y transforma esa energía, ayudándote a descargar aquello que ya no necesitas.
Continúa inhalando y exhalando lentamente, permitiendo que tu respiración encuentre un ritmo natural. Poco a poco notarás cómo el peso interior se vuelve más ligero, cómo tu cuerpo se relaja y tu energía comienza a sentirse más suave, clara y amorosa.
Permanece en este estado unos momentos más, agradeciendo la conexión con tu cuerpo, con tu respiración y con la tierra que te sostiene.
¿Cuál es tu técnica de limpieza o descarga energética favorita?
